Volver a los horarios del curso puede juntar muchos cambios a la vez: levantarse antes, salir de casa a otra hora o retomar rutinas que durante el verano habían cambiado.
No hace falta modificarlo todo de golpe. Podemos ajustar una o dos cosas primero y dejar que el resto cambie poco a poco.
Cambiar poco a poco también es volver a la rutina.
📡 Radar de La Caja · Agosto 2026
Podemos empezar por un horario o momento concreto y dejar el resto igual unos días.
Una secuencia corta puede ayudar a ver qué viene ahora y qué viene después sin tener que recordar toda la rutina.
Si un cambio está generando demasiada carga, podemos hacerlo más pequeño, mantenerlo unos días o probar otra forma.
Mi secuencia de ahora
Una herramienta visual para mostrar pocos pasos de una rutina y hacer visible qué viene ahora y qué viene después, sin tener que recordar toda la secuencia de golpe.
No hace falta cambiar mañana, tarde y noche a la vez. Podemos elegir un momento concreto y empezar por ahí.
Podemos mantener un pequeño cambio durante unos días antes de añadir otro. No hace falta avanzar deprisa.
Si un horario o una rutina no está ayudando, podemos cambiarla, simplificarla o probar otra forma.
No hace falta recuperar de golpe todos los horarios del curso.
Podemos elegir un solo momento del día que necesite más apoyo: levantarse, salir de casa, una comida o la rutina de la tarde.
Probamos ese pequeño cambio durante unos días y observamos qué ocurre antes de añadir otro.
Una rutina puede construirse poco a poco.
No todas las personas con TDAH o autismo/TEA necesitan las mismas rutinas ni el mismo nivel de anticipación.
Para algunas puede ayudar hacer visibles pocos pasos, saber qué viene después o cambiar los horarios de forma gradual.
Para otras, mantener cierta flexibilidad puede ser más útil que intentar seguir una rutina muy rígida.
La pregunta importante es:
¿Qué cambio concreto está generando más carga ahora?
Podemos empezar por ahí y adaptar después.
No hace falta recuperar todos los horarios a la vez.
Podemos cambiar una cosa, probarla unos días y ajustar después.
Ir poco a poco también es avanzar.
Si volver a los horarios está añadiendo demasiada carga, puede ayudar a decidir qué necesita atención ahora y qué puede esperar.
Para poder pedir ayuda, tiempo o una pausa cuando un cambio de horario o una transición se hace difícil.
Si además necesitas decidir qué merece la pena anticipar antes de empezar las clases, puedes seguir por esta pieza de Radar.