Hay veces en las que sabemos que tenemos algo que hacer, pero empezar se hace difícil. Podemos mirar qué parte está añadiendo carga y probar formas de hacer el comienzo más claro, pequeño o visible.
No necesitas resolver toda la tarea.
Haz visible solo qué toca ahora.
El resto puede esperar hasta que lo necesites.
Convierte una tarea grande en una acción concreta.
Pon fuera la información para no tener que recordarlo todo.
Empieza viendo solo dos pasos.
Mi secuencia de ahora
Haz visibles pocos pasos para saber qué toca ahora y qué puede venir después, sin tener que recordarlo todo.
A algunas personas les resulta más fácil empezar o continuar una actividad cuando pueden ver el paso del tiempo en lugar de tener que calcular cuánto falta.
Un temporizador visual puede ser una opción para hacer visible cuánto tiempo queda, sin tener que calcularlo mentalmente.
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Empezar una tarea puede exigir varias cosas a la vez: decidir por dónde empezar, entender qué hay que hacer, recordar pasos o cambiar de una actividad a otra.
Cuando la tarea parece muy grande, tiene demasiadas opciones o no está clara, encontrar el primer paso puede hacerse más difícil.
En vez de pensar en toda la tarea, podemos preguntar:
¿Qué necesito hacer primero para poder empezar?
A veces hacer visible una sola acción reduce bastante la carga.
No hace falta probar muchas estrategias a la vez.
Puedes elegir solo una:
hacer el primer paso todavía más pequeño;
dejar visibles solo Ahora → Después;
aclarar qué te están pidiendo;
reducir ruido, interrupciones o decisiones;
pedir ayuda para concretar el primer paso;
hacer una pausa y probar en otro momento si es posible.
Si una estrategia añade más presión, podemos simplificarla, cambiarla o dejarla.
En el TDAH pueden aparecer dificultades relacionadas con mantener la atención, organizar tareas y mantenerse en ellas.
Para algunas personas, eso puede hacer que empezar, ordenar los pasos o mantener toda la tarea en la cabeza resulte especialmente costoso.
Puede ayudar hacer parte de esa organización visible:
pocos pasos;
recordatorios externos;
una secuencia visual;
instrucciones concretas;
saber qué toca ahora.
Tener dificultades para empezar una tarea no significa por sí solo tener TDAH.
Cada persona puede necesitar apoyos diferentes.
Imagina que tienes que preparar la mochila para mañana.
Pensar:
«Tengo que preparar todo.»
puede seguir siendo demasiado amplio.
Podemos probar:
Meter el cuaderno.
Meter el estuche.
Nada más por el momento.
Cuando esos pasos estén claros, podemos mirar qué viene después.
Y si el plan cambia, la secuencia también puede cambiar.
Para días en los que necesitamos decidir qué puede esperar y qué podemos simplificar.